Cuando hacemos un layer cake o alguna tarta con una forma determinada
muchas veces tenemos que recortar los bizcochos para nivelarlos o debemos ir
cortando poco a poco con el cuchillo para adaptar nuestro bizcocho a la forma
que queremos conseguir.
El resultado de todo esto son pedacitos, migas, sobras, restos… de
bizcocho. Tenemos toda la encimera de la cocina llena de recortes de bizcocho. Y
es una pena tirarlo porque el bizcocho seguramente estaba muy bueno, pero ¿qué
haces con esos trozos? ¿Guardarlos para la merienda? ¿Repartirlos a las
vecinas?
Pues podría ser pero seguro que cuando tu vecina te vea con un tupper
lleno de migas de bizcocho te da con la puerta en las narices.
Así que ¿por qué no repartimos esas migas pero decoradas de alguna forma
especial para que la vecina no nos cierre la puerta? Porque ya sabemos que
quien tiene una vecina a quien endosarle regalarle esos cupcakes, que no
es que te sobren es que no te los quieres comer porque se acerca la operación
biquini, tiene un tesoro.
Y para eso se inventaron los cake pops,
para regalar los trozos de bizcocho que nos sobran.
Bueno… pero si no tenéis restos de bizcocho y os apetecen mucho mucho
también podéis hacerlos con un bizcocho comprado, con galletas, con magdalenas…

